For Immediate Release
Office of the Press Secretary
25 de octubre de 2005
Declaraciones del Presidente Durante el Almuerzo de las Esposas de los Oficiales de las Fuerzas Armadas Conjuntas
Bolling Air Force Base
Washington, D.C.
11:33 A.M. EDT
EL PRESIDENTE: Gracias a todos. (Aplausos.) Gracias por invitarme. Sírvanse
tomar asiento. Gracias por la bondadosa presentación, Jonnie, y gracias por
la cálida bienvenida. Agradezco que me invitaran a venir. Es un gran honor
estar aquí parado con tantas mujeres fuertes e compasivas. y unos cuantos
hombres. (risas). que están dedicados a sus esposos y esposas, y a nuestro
país.
Recuerdo cuando Laura vino a hablar anteriormente aquí. se divirtió
muchísimo. Estoy seguro de que probablemente desean que ella hubiese
regresado. (Risas.) Este es el 28vo aniversario de este almuerzo.
(Aplausos.) Resulta que Laura y yo celebraremos nuestro propio 28vo
aniversario el sábado. (Aplausos.) Me ayudaron a acordarme. (Risas.) Es la
mejor decisión que jamás haya tomado, casarme con Laura en Midland, Texas.
(Aplausos.) Hay quienes se preguntan si fue la mejor decisión que ella
tomó. (Risas.)
Hablando de decisiones, tengo que tomar otra decisión, y quizá después del
almuerzo me puedan ayudar, y es, ¿qué le puedo comprar para el 28vo
aniversario? (Risas.) No se preocupen. (Risas.) No se preocupen. (Risas.)
Siento haber preguntado. (Risas.)
Hoy, Estados Unidos también honra la memoria de una de las mujeres más
impresionantes del siglo 20, Rosa Parks. (Aplausos.) Hace 50 años, en
Montgomery, Alabama, esta humilde costurera le hizo frente a la injusticia
al rehusar cumplir con las órdenes de un conductor de autobús de darle su
asiento a un hombre blanco. Su desafío fue un acto de valentía personal que
inspiró a millones, entre ellos un joven predicador llamado Martin Luther
King. El ejemplo de Rosa Parks ayudó a iniciar el movimiento a favor de los
derechos civiles y transformó a los Estados Unidos para mejor. Siempre
ocupará un lugar especial en la historia de los Estados Unidos, y nuestra
nación está pensando hoy en Rosa Parks y sus seres queridos.
Le agradezco a Lynne Pace, presidenta honoraria del almuerzo; y Cindy G.
(Risas.) Traté de hacerlo una vez. (risas). y no voy a volver a tratar.
(Risas.) Quiero darle las gracias a Linda Odierno. Es un gusto ver a Joyce
Rumsfeld; Meryl Chertoff, esposa de Mike Chertoff. (aplausos). Dotty
England; Mary Harvey. Y les agradezco a todos los otros cónyuges que están
aquí dándome una oportunidad de venir.
Tengo algo importante que decirles. Deseo decirles ciertas cosas. Nos
reunimos en un momento crítico para nuestras fuerzas armadas y nuestra
nación. En este momento, los estadounidenses que llevan el uniforme están
desplegados en todo el mundo para defender nuestra libertad y nuestra
seguridad en la primera guerra del siglo XXI. Realizan misiones peligrosas
con destreza y valentía y compasión. Espero que lo sepan, pero toda la
nación se enorgullece de los hombres y mujeres que llevan nuestro uniforme.
(Aplausos.) Y yo también.
Cada marinero, soldado, aviador, infante de Marina y guardacostas que lleva
el uniforme se ofreció voluntariamente para el deber. Y tienen algo más en
común: Todos dependen del amor y el apoyo de sus familias. sus mamás,
papás, esposos y esposas. Son ustedes lo que les envían paquetes y mensajes
electrónicos. Son ustedes los que le dan ánimo diariamente a nuestra gente
en el extranjero.
Sé que éste es un momento difícil para nuestros cónyuges de militares.
Muchos de ustedes han aguantado largas separaciones de sus esposos y
esposas. Los extrañan y se preocupan por ellos. y al mismo tiempo, hacen
que las cosas sigan funcionando en casa. Al apoyar a aquellos en el
servicio, ustedes también prestan un servicio. El pueblo estadounidense
está agradecido por la fuerza y sacrificio de nuestros cónyuges de
militares, como también yo lo estoy. (Aplausos.)
Nuestros miembros de los servicios militares y sus familias se están
sacrificando por nuestro país y merecen todo el apoyo a cambio. Merecen los
mejores sueldos posibles. Me complace haber promulgado una ley que ha
aumentado el sueldo militar básico en 21 por ciento desde el 2001.
(Aplausos.) Merecen compensación adicional cuando sus seres queridos se
exponen al peligro, por lo que he aumentado la paga para situaciones
peligrosas en 50 por ciento, y hemos aumentado la paga por separación
familiar en más del doble. (Aplausos.)
Merecen lugares cómodos y económicos donde vivir. (aplausos). por lo que
hemos mejorado la vivienda para las familias que viven en las bases, y
hemos eliminado los gastos propios de vivienda de la mayoría de las
personas que no viven en las bases. Merecen prestaciones generosas y
flexibles, por lo que hemos hecho que sea más fácil que las familias
reciban atención médica. Hemos prorrogado los plazos para presentar las
declaraciones de impuestos; hemos aumentado los pagos para aquellos en el
servicio militar heridos en combate; y hemos mejorado los beneficios de
educación para la Guardia y la Reserva Nacional.
Cada hombre y cada mujer que se ofrece de voluntario para defender a
nuestra nación en combate también merece algo más: un compromiso
inquebrantable a la misión y una estrategia clara para la victoria.
(Aplausos.) La mañana del 11 de septiembre de 2001, vimos la destrucción
que los terroristas tienen planeada para nuestra nación. Sabemos que
quieren volver a atacar. Y nuestra nación ha tomado una decisión clara: Le
haremos frente al peligro mortífero de toda la humanidad. No descansaremos
hasta que se gane la guerra contra el terrorismo. (Aplausos.)
En los cuatro años transcurridos desde el 11 de septiembre, la maldad que
llegó a nuestras orillas ha vuelto a aparecer en otras ocasiones, en otros
lugares: en Mombasa y Casablanca y Riyadh y Jakarta y Estambul y Madrid y
Beslán y Taba, Netanya, Bagdad y en otros lugares. En los últimos meses,
hemos visto una nueva ofensiva terrorista con ataques en Londres, Sharm el-
Sheikh, y una bomba letal en Bali nuevamente. Todas estas imágenes
distintas de destrucción y sufrimiento que vemos en las noticias pueden
parecer actos de locura fortuitos y aislados. Hombres y mujeres y niños
inocentes simplemente han muerto porque estaban en el tren equivocado, o
trabajaban en el edificio equivocado, o se registraron en el hotel
equivocado. Sin embargo, mientras que los asesinos escogen a sus víctimas
indiscriminadamente, sus ataques siguen una ideología clara y concentrada:
un conjunto de creencias y objetivos de malvados, pero no desquiciados.
Hay quienes llaman esto radicalismo islámico malvado; otros, yijadismo
militante; otros más, fascismo islámico. Llámese lo que se llame, esta
ideología es muy distinta a la religión del Islam. Este tipo de radicalismo
explota el islamismo para beneficio de una visión política violenta:
establecer, por medio del terrorismo, subversión e insurgencia, un imperio
totalitario que deniegue toda libertad política y religiosa. Estos
extremistas distorsionan la idea del yijad en un llamado al asesinato
terrorista contra los cristianos e hindúes y judíos. como también los
musulmanes que no comparten su visión radical, a quienes consideran
herejes.
Muchos militantes son parte de una. organizaciones terroristas como al
Qaida, que disemina propaganda y ofrece financiamiento y asistencia técnica
a extremistas locales, y realiza operaciones drásticas y brutales como los
atentados del 11 de septiembre. Otros militantes se encuentran en grupos
regionales, a menudo asociados con al Qaida, insurgentes paramilitares y
movimientos separatistas en lugares como Somalia y las Filipinas y Pakistán
y Chechenia y Cachemira y Algeria. Otros más surgen en células locales,
inspirados por el radicalismo islámico, pero sin dirección central. El
radicalismo islámico es más bien una red desarticulada con muchas ramas que
un ejército bajo un solo mando. Sin embargo, estos agentes, luchando en
campos de batalla diseminados, comparten una ideología y visión similar de
nuestro mundo. Y conocemos la visión de los radicales porque la han
declarado abiertamente, en videos y cintas y cartas y declaraciones y
sitios de Internet.
En primer lugar, estos extremistas quieren poner fin a la influencia
estadounidense y occidental en el gran Medio Oriente, porque representamos
la democracia y paz, y nos interponemos en su camino. El líder de Al Qaida,
Osama bin Laden, ha instado a los musulmanes a dedicar, y cito, sus
"recursos, hijos y dinero a echar a los infieles de nuestras tierras". Las
tácticas de al Qaida y otros extremistas islámicos han sido consistentes
durante un cuarto de siglo: Nos atacaron y esperan que corramos.
Anteriormente este mes, el mundo se enteró de una carta escrita por el
segundo líder de al Qaida, un hombre llamado Zawahiri, una carta que le
escribió a su lugarteniente en Iraq, el terrorista Zarqawi. En ella,
Zawahiri usa a Vietnam como modelo para al Qaida. Escribe: "Vale notar la
secuela del colapso del poder estadounidense en Vietnam, y la manera en que
se marcharon y dejaron a sus agentes". Los terroristas fueron testigos de
una respuesta similar después de los atentados contra las tropas
estadounidenses en Beirut en 1983, Mogadishu en 1993. Creen que se puede
hacer que Estados Unidos huya nuevamente. sólo que esta vez, en una escala
mayor, con consecuencias mayores.
En segundo lugar, la red militante quiere usar el vacío creado por una
retirada por Estados Unidos para obtener control de un país, una base desde
la cual lanzar ataques y librar su guerra contra gobiernos musulmanes no
radicales. En décadas pasadas, los radicales se han concentrado
específicamente en Egipto y Arabia Saudita y Pakistán y Jordania para una
toma potencial. Han logrado su objetivo, por un tiempo, en Afganistán. Y
ahora tienen aspiraciones para Iraq. En su carta reciente, Zawahiri escribe
que al Qaida considera a Iraq, "el lugar para la mayor batalla." Los
terroristas consideran a Iraq el frente central en su guerra contra la
humanidad. Y debemos reconocer que Iraq es un frente central en nuestra
guerra contra el terrorismo.
En tercer lugar, los militantes creen que controlar un país unirá a las
masas musulmanes, lo que les permitirá derrocar a los gobiernos moderados
en la región y crear un imperio islámico radical que vaya desde España
hasta Indonesia. Zawahiri escribe que los terroristas, "no deben hacer que
su misión termine con la expulsión de los estadounidenses de Iraq." Luego
dice, "El yijad requiere de varios objetivos en incremento: expulsar a los
estadounidenses de Iraq; establecer un poder islámico en la mayor
extensión posible del territorio para extender su poder en Iraq; extender
la ola del yijad a los países seculares aledaños a Iraq".
Con el poder económico y militar y político que pretenden obtener, los
terroristas podrían promover su plan declarado: desarrollar armas de
destrucción masiva; destruir Israel; amedrentar a Europa; atacar al pueblo
estadounidense, y chantajear a nuestro gobierno para aislarlo.
Algunas personas quizá estén tentadas a descartar tales objetivos como
fanáticos o extremos. Bueno, son fanáticos y extremos, y no deben ser
descartados. Nuestro enemigo está sumamente comprometido. Como ha prometido
Zarqawi, "Ya sea lograremos la victoria sobre la raza humana o pasaremos a
la vida eterna". Y el mundo civilizado bien sabe que otros fanáticos de la
historia -desde Hitler hasta Stalin y Pol Pot- consumieron a naciones
enteras con guerras y genocidio antes de pasar a la historia. Es necesario
tomar en serio a los hombres malvados, obsesionados por la ambición y sin
carga de conciencia. y debemos detenerlos antes de que sus crímenes se
multipliquen. (Aplausos.)
Vencer a la red militante es difícil porque se alimenta, como un parásito,
del sufrimiento y las frustraciones de los demás. Los radicales explotan
los conflictos locales para crear una cultura de victimización, en la que
siempre se puede culpar a alguien, y la violencia siempre es la solución.
Explotan a jóvenes resentidos y desilusionados, los reclutan por medio de
mezquitas radicales, como los agentes del terrorismo. Y explotan la
tecnología moderna para multiplicar su poder destructivo. En vez de asistir
a campamentos de entrenamiento lejanos, los reclutas ahora pueden obtener
acceso a bibliotecas de Internet para averiguar la manera de construir una
bomba o tirar una granada propulsada por cohete. y esto aumenta aun más la
amenaza de violencia, incluso dentro de sociedades democráticas pacíficas.
La influencia del radicalismo islámico también es magnificada por los que
lo ayudan y posibilitan sus actos. Han sido protegidos por regímenes
autoritarios --aliados de conveniencia como Siria e Irán, que comparten el
objetivo de perjudicar a los Estados Unidos y los gobiernos musulmanes
modernos, y usan la propaganda terrorista para echarle la culpa al
Occidente, a los Estados Unidos y a los judíos por sus propias fallas.
Los radicales dependen de las operaciones encubiertas, como las entidades
benéficas corruptas, que mandan dinero para las actividades terroristas.
Son fortalecidos por aquellos que financian enérgicamente la diseminación
de versiones radicales, intolerantes del islamismo en regiones inestables
del mundo. Los militantes son ayudados, también, por elementos de los
medios noticiosos árabes que promueven el odio y el antisemitismo, que
promueven teorías de conspiraciones, y hablan de lo que denominan una
"guerra contra el islamismo" por parte de los Estados Unidos, y rara vez
dicen palabra sobre las acciones de Estados Unidos para proteger a los
musulmanes en Afganistán, en Bosnia, en Somalia, y Kosovo y Kuwait e Iraq;
y apenas dicen. algo de vez en cuando sobre la generosa asistencia a los
musulmanes que se recuperan de las catástrofes naturales en lugares como
Indonesia y Pakistán.
Hay quienes han argumentado que el extremismo ha sido reforzado por los
actos de nuestra coalición en Iraq, y mantienen que nuestra presencia en
ese país de cierta manera ha causado o desencadenado la ira de los
radicales. Les recordaría que no estábamos en Iraq el 11 de septiembre de
2001, y al Qaida nos atacó de todos modos. El odio de los radicales existía
antes de que Iraq fuese motivo de discusión, y existirá hasta que Iraq ya
no sea una excusa. (Aplausos.)
El gobierno de Rusia no respaldó la Operación Libertad Iraquí, sin embargo
los militantes mataron a más de 150 escolares rusos en Beslán. A través de
los años, estos extremistas han utilizado una letanía de excusas para la
violencia: la presencia de Israel en la Ribera Occidental o la presencia de
los Estados Unidos en Arabia Saudita o la derrota del Talibán o las
Cruzadas de hace mil años. En realidad, no enfrentamos una serie de
reclamos que puedan ser solucionados y abordados. Enfrentamos una ideología
radical con objetivos inalterables: esclavizar a naciones enteras y
amedrentar al mundo. Ninguno de nuestros actos conlleva la rabia de
asesinos. Y ninguna concesión, soborno o acto de pacificación cambiaría ni
limitaría sus planes de asesinato. Al contrario; van en pos de naciones
cuya conducta pueden cambiar por medio de la violencia. Contra tal enemigo,
sólo hay una respuesta eficaz: Nunca nos echaremos atrás, nunca nos daremos
por vencidos y nunca aceptaremos nada menos que la victoria absoluta.
(Aplausos.)
La ideología asesina de los radicales musulmanes es el gran desafío de
nuestro nuevo siglo. Sin embargo, de muchas maneras, esta lucha se parece a
la lucha contra el comunismo del siglo parado. Como la ideología del
comunismo, el radicalismo islámico es elitista, dirigido por un delantero
autodesignado que pretende hablar por las masas musulmanas. Bin Laden dice
que su propia función es decirles a los musulmanes, y cito, "lo que es
bueno para ellos y lo que no lo es". Y lo que este hombre que creció con
riqueza y privilegios considera que es bueno para los musulmanes pobres es
que se conviertan en terroristas suicidas. Les asegura que éste es el
camino al paraíso, aunque nunca ofrece ir con ellos. (Risas.)
Como la ideología del comunismo, nuestro nuevo enemigo nos enseña que las
personas inocentes pueden ser sacrificadas por el bien de una visión
política. Y esto explica su desprecio cruel de la vida humana. Lo hemos
visto en los asesinatos de Daniel Pearl, Nicholas Berg y Margaret Hassan, y
muchos, muchos otros. En un tribunal de Holanda, el asesino de Theo Van
Gogh volteó hacia la madre acongojada de la víctima y dijo, "No comparto su
dolor porque considero que es una infiel". Y a pesar de la capa de retórica
religiosa, la mayoría de las víctimas matadas por los militantes también
son musulmanes.
Cuando 25 niños iraquíes son matados en un atentado o maestros iraquíes son
ejecutados en su escuela o trabajadores de hospital son eliminados mientras
curan a los heridos, eso es asesinato, simple y llanamente, el rechazo
total de la justicia y el honor y la moralidad y la religión. Estos
militantes no son simplemente enemigos de los Estados Unidos o enemigos de
Iraq, son enemigos del islán y enemigos de la humanidad. (Aplausos.)
Hemos visto este tipo de crueldad desvergonzada antes: en el fanatismo
despiadado que llevó a los gulags, la Revolución Cultural y los campos de
muerte. Como la ideología del comunismo, nuestro nuevo enemigo tiene como
objetivo el totalitarismo. Sus líderes aparentan ser una parte agraviada,
que representa a los que carecen de poder ante los enemigos imperialistas.
Lo cierto es que tienen ambiciones ilimitadas de dominio imperial; desean
hacer que todos sean impotentes, excepto ellos mismos. Bajo su dominio, han
prohibido libros y profanado monumentos históricos y tratado brutalmente a
las mujeres. Pretenden poner fin a la disensión de todo tipo, para
controlar cada aspecto de la vida y regir el propio espíritu. A la vez que
prometen un futuro de justicia y santidad, los terroristas preparan un
futuro de opresión y miseria.
Como la ideología del comunismo, nuestro nuevo enemigo desprecia a los
pueblos libres al mantener que los hombres y mujeres que viven bajo
libertad son débiles y decadentes. Zarqawi ha dicho que los estadounidenses
son, "las criaturas más cobardes de Dios". Pero seamos claros: Es la
cobardía lo que procura matar a niños y ancianos con coches bomba. Es la
cobardía la que decapita a un prisionero atado. Es la cobardía la que usa
como blanco a los creyentes que salen de una mezquita. Es la valentía la
que liberó a más de 50 millones de personas; es la valentía la que mantiene
una vigilia inagotable contra los enemigos de una democracia emergente. Es
la valentía por la causa de la libertad lo que destruirá nuevamente a los
enemigos de la libertad. (Aplausos.)
Y el radicalismo islámico, como la ideología del comunismo, contiene
contradicciones inherentes que lo destinan al fracaso. Al temer la
libertad, al desconfiar en la creatividad humana y sancionar los cambios y
limitar las contribuciones de la mitad de la población, esta ideología
menoscaba las propias cualidades que posibilitan el progreso humano y hacen
que las sociedades humanas sean exitosas. Lo único moderno sobre la visión
de los militantes son las armas que quieren usar contra nosotros. El resto
de su visión sombría la define una imagen distorsionada del pasado, una
declaración de guerra contra la propia noción del progreso. Y sea lo que
sea que está por delante en la guerra contra esta ideología, no cabe duda
sobre el resultado: Aquellos que odian la libertad y el progreso se han
condenado al aislamiento, la decadencia y el colapso. Ya que los pueblos
libres creen en el futuro, los pueblos libres serán dueños de sus propios
futuros. (Aplausos.)
No buscamos esta lucha mundial, pero estamos respondiendo al llamado de la
historia con confianza. y con una estrategia global. Vencer a una red
extensa y capaz de adaptarse requiere paciencia y presión constante y
aliados firmes en Europa, en el Medio Oriente, en África del Norte y Asia y
más allá. Al trabajar con estos socios, estamos interrumpiendo
conspiraciones militantes, destruyendo su capacidad de librar guerra y
esforzándonos por darles a millones en una región con dificultades del
mundo una alternativa de esperanza al resentimiento y la violencia.
En primer lugar, estamos decididos a evitar los atentados de las redes
terroristas antes de que ocurran. Estamos reorganizando el gobierno para
darle a esta nación una defensa nacional extensa y coordinada. Estamos
reformando nuestras agencias de inteligencia para la tarea sumamente
difícil de mantenerse al tanto de las actividades del enemigo, basadas en
información que proviene a menudo en partes de fuentes muy diseminadas,
aquí y en el extranjero. Y al actuar de lado de gobiernos de muchos países,
lo hacemos para destruir las redes terroristas y desarmar a sus líderes.
Con los aliados de nuestra coalición, hemos desbaratado una serie de
conspiraciones terroristas serias por parte de al Qaida desde el 11 de
septiembre, entre ellas, varias conspiraciones por al Qaida para realizar
ataques dentro de los Estados Unidos. Nuestra coalición contra el
terrorismo ha eliminado o capturado a casi todos aquellos directamente
responsables por los atentados del 11 de septiembre; varios de los
lugartenientes de más alto rango de bin Laden; administradores de al Qaida
y agentes en más de 24 países; el cerebro detrás del atentado contra el USS
Cole, que era el jefe de operaciones de al Qaida en el Golfo Pérsico.
Llevamos ante la justicia al cerebro de las explosiones de Jakarta y Bali,
un planificador terrorista de alto rango de Zarqawi, y a muchos de los
líderes principales de al Qaida en Arabia Saudita.
Debido a este progreso constante, el enemigo está lastimado, pero el
enemigo aún es capaz de operaciones mundiales. Nuestro compromiso es claro:
No nos daremos por vencidos hasta que las redes organizadas del terrorismo
internacional sean expuestas y desarticuladas, y se haga que sus líderes
rindan cuentas por sus asesinatos. (Aplausos.)
En segundo lugar, estamos decididos a negarles las armas de destrucción
masiva a los regímenes al margen de la ley, y los aliados de los
terroristas que las usarían sin duda alguna. Estados Unidos, en
colaboración con Gran Bretaña, Pakistán y otras naciones, ha expuesto y
desbaratado una operación importante en el mercado negro de la tecnología
nuclear dirigida por A.Q. Khan. Libia ha abandonado sus programas de armas
químicas y nucleares, como también sus proyectiles balísticos de gran
alcance. En el año pasado, Estados Unidos y nuestros aliados en la
Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación detuvieron más de una
docena de envíos de presunta tecnología de armas, lo que incluye equipo
para el programa de proyectiles balísticos de Irán. Este progreso ha
reducido el peligro a las naciones libres, pero no lo ha eliminado. Los
hombres malvados que quieren usar estas terribles armas contra nosotros
están trabajando con empeño letal para adquirirlas. Y estamos trabajando
con urgencia para mantener las armas de asesinato masivo fuera de las manos
de estos fanáticos.
En tercer lugar, estamos decididos a negar a los grupos radicales el apoyo
y el refugio de los regímenes al margen de la ley. Los gobiernos que los
patrocinan, como Siria e Irán, tienen una larga trayectoria de colaboración
con los terroristas, y no merecen la paciencia de las víctimas del
terrorismo. Estados Unidos no hace distinción alguna entre aquellos que
cometen actos terroristas y aquellos que los apoyan y protegen. porque son
igualmente culpables de asesinato. (Aplausos.) Cualquier gobierno que opte
por ser aliado del terrorismo ha escogido ser una enemigo de la
civilización, y el mundo civilizado debe hacer que tales regímenes rindan
cuentas por sus actos.
Esta semana, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas escuchará un
nuevo informe de una comisión independiente que involucra a Siria en el
bombardeo terrorista que mató al ex primer ministro libanés Hariri y 22
otras personas el pasado febrero. Siria está desestabilizando al Líbano,
permitiendo que los terroristas usen su territorio para llegar a Iraq y le
está dando albergue a grupos terroristas palestinos. Las Naciones Unidas ha
adoptado enérgicas resoluciones contra el terrorismo. Ahora las Naciones
Unidas debe actuar. y Siria y sus líderes deben responder por su continuo
apoyo al terrorismo, incluyendo cualquier participación en el asesinato del
primer ministro Hariri. (Aplausos).
Cuarto, estamos decididos a negarle a los militantes el control de
cualquier nación que ellos usarían como base y punto de partida para el
terrorismo. Esta misión ha traído a colación nuevas y urgentes
responsabilidades para nuestras Fuerzas Armadas. y por tanto, ha traído
urgentes responsabilidades para todos ustedes. Junto con nuestros
compañeros afganos, tropas estadounidenses están luchando contra los
remanentes del Talibán y sus aliados de Al Qaida. Estamos trabajando con el
Presidente Musharraf para oponer y aislar a los militantes en Pakistán.
Estamos luchando en contra de lo que queda del régimen y los terroristas en
Iraq. El objetivo de los terroristas es derrocar una creciente democracia,
reclamar un país estratégico como refugio para el terrorismo,
desestabilizar el Medio Oriente y azotar a Estados Unidos y otras naciones
libres con una violencia cada vez mayor. Nuestro objetivo es derrotar a los
terroristas y sus aliados en el centro de su poder. y entonces derrotaremos
al enemigo en Iraq. (Aplausos).
Nuestra coalición, junto con nuestros aliados iraquíes, sigue adelante con
un plan integral. Tal y como la secretaria Rice explicó la semana pasada,
nuestra estrategia es librar, mantener y construir. Estamos trabajando para
librar zonas del control terrorista, mantener esas zonas seguras y
construir duraderas instituciones democráticas iraquíes. En semanas
recientes, tropas estadounidenses e iraquíes han realizado diversos y
grandes asaltos para sacar a tropas enemigas en Iraq occidental y han
clausurado rutas usadas por los terroristas para entrar desde Siria.
Durante una redada, nuestras fuerzas eliminaron a uno de los principales
secuaces de Zarqawi, llamado Abu Abdullah, quien fue el responsable de
ataques contra tropas estadounidenses e iraquíes inocentes. Miles de
tropas iraquíes han estado participando en estas operaciones y muchas han
permanecido en ciudades de lado de las fuerzas de la coalición para
mantener el terreno ganado y evitar que el enemigo regrese.
Fuerzas iraquíes están utilizando sus conocimientos de las localidades para
mantener la seguridad y realizar mejorías tangibles en las vidas de sus
compatriotas.
A la vez, los iraquíes están haciendo adelantos inspiradores para forjar
una democracia. Hace 10 días, millones de iraquíes acudieron a las urnas
para votar con respecto a una constitución que garantiza libertades
fundamentales y establece los cimientos para una democracia duradera. Y
hoy, la comisión de elecciones de Iraq certificó la aprobación de la
constitución. Muchos más sunitas participaron en este voto que en el de las
históricas elecciones de enero, y el nivel de violencia fue
considerablemente más bajo. Con su valiente voto, el pueblo iraquí ha
probado una vez más su determinación para construir una democracia unida
contra el extremismo y la violencia.
Una mujer iraquí de 85 años votó a favor de la constitución después de que
su hijo la cargase sobre sus espaldas para llevarla al recinto de votación.
Esto es lo que ella dijo: "Salí a votar a favor [de la constitución] porque
un futuro seguro y pacífico para mis hijos y mis nietos". (Aplausos).
Tenemos más trabajo que realizar y esto implica un gran riesgo para los
iraquíes, para los estadounidenses y las fuerzas de la coalición. Los
tiempos de guerra son tiempos de sacrificio, y la mayor carga recae sobre
los familiares de los militares. Hemos perdido algunos de nuestros mejores
hombres y mujeres en la guerra contra el terrorismo. Cada uno de estos
hombres y mujeres dejó enlutados a familiares y seres queridos en sus
casas. Cada uno de estos patriotas dejó un legado que permitirá que muchas
generaciones de estadounidenses disfruten las bendiciones de la libertad.
Cada pérdida de vida parte el corazón. Y la mejor manera de honrar el
sacrificio de nuestros soldados caídos es concluir la misión y establecer
los cimientos de paz propagando la libertad.
Los sacrificios hechos por sus seres queridos que llevan el uniforme están
siempre en nuestras mentes y nuestras oraciones. Todos ustedes también
entienden que el sacrificio es esencial para ganar una guerra -y esta
guerra requerirá más sacrificio, más tiempo y más resolución. Los
terroristas son tan brutales enemigos como los que hemos tenido que
enfrentar en el pasado, sin noción alguna de una común humanidad o las
reglas de guerra. Nadie debería subestimar las dificultades que nos
esperan, ni pasar por alto las ventajas que traemos a esta lucha.
Algunos observadores miran la tarea por delante y adoptan un pesimismo
derrotista. No se justifica. Con cada bombardeo fortuito y cada funeral de
un niño, se hace más claro que los extremistas no son patriotas o
luchadores de la resistencia. Son asesinos en guerra con el mismo pueblo
iraquí. En contraste, los líderes electos de Iraq han probado ser fuertes y
firmes. Por cualquier estándar o precedente histórico, Iraq ha hecho un
avance político increíble: de la tiranía a la liberación, a las elecciones
nacionales, a la ratificación de una constitución, todo en el espacio de
dos años y medio. (Aplausos).
Con nuestra ayuda, el ejército de Iraq está obteniendo nuevas capacidades y
una nueva confianza con el pasar de cada mes. En el momento de nuestras
operaciones en Faluya hace casi un año, sólo existían unos cuantos
batallones del ejército Iraquí en combate. Hoy, hay casi 90 batallones en
el ejército de Iraq que luchan hombro a hombro con nuestras fuerzas en
contra de los terroristas. El general David Petraeus dice: "Los iraquíes
están en la lucha. Están luchando y muriendo por su país, y están luchando
cada vez mejor". El progreso no es fácil pero sí es sostenido. Y ninguna
persona justa debe ignorar, negar o descartar los logros del pueblo iraquí.
Algunos observadores cuestionan la durabilidad de la democracia en Iraq.
Ellos subestiman el poder y el atractivo de la libertad. Hemos oído que la
democracia iraquí debe estar tambaleándose porque los iraquíes están
discutiendo entre sí. (Risas). Esa es la esencia de la democracia. (Risas).
Tu explicas tu caso, debates con los que discrepan contigo, llegas a un
consenso por medio de la persuasión y respondes a la voluntad del pueblo.
Hemos oído decir que los chiítas y suníes y kurdos de Iraq están demasiado
divididos para formar una democracia duradera. De hecho, el federalismo
democrático es la mejor esperanza para unificar una población diversa
porque un sistema constitucional federal respeta los derechos y las
tradiciones religiosas de todos los ciudadanos mientras le da a las
minorías, incluidos los suníes, un interés y un voz y voto en el futuro de
su país.
Es cierto que las semillas de la libertad apenas han sido plantadas en
Iraq, pero la democracia, cuando crece, no es una frágil flor sino un
saludable y robusto árbol. Como estadounidenses, creemos que las personas
en todas partes del mundo prefieren la libertad a la esclavitud, y que la
libertad, una vez escogida, mejora la vida de todos. Y entonces, tenemos la
confianza de que nuestra coalición y el pueblo iraquí cada uno hace su
parte, [que] la democracia en Iraq tendrá éxito. (Aplausos).
Algunos observadores también aseguran que Estados Unidos estaría mejor si
aceptásemos nuestras pérdidas y saliéramos de Iraq ahora. Esta es una
ilusión peligrosa, refutada por una simple pregunta: ¿Estarían Estados
Unidos y otras naciones libres más seguras o menos seguras con Zarqawi y
Bin Laden en control de Iraq, su gente y sus recursos? Tras haber sacado
del poder a un dictador que odiaba a la gente libre, nosotros no vamos a
permanecer cruzados de brazos mientras una nueva ola de asesinos dedicados
a la destrucción de nuestro país toma control de Iraq por medio de la
violencia.
Siempre existe la tentación, en medio de una larga lucha, de buscar la vida
simple, de evadir los deberes y los problemas del mundo, desear que el
enemigo se canse del fanatismo y el asesinato. Ese sería un mundo
placentero, pero no es el mundo en el que vivimos. El enemigo nunca se
casa, nunca se sacia, nunca se contenta con la brutalidad. Este enemigo
considera cada retirada del mundo civilizado como una invitación a mayor
violencia. En Iraq, no hay paz sin victoria. y nosotros mantendremos
nuestro valor y ganaremos esa victoria. (Aplausos).
El quinto elemento en nuestra estrategia en la guerra contra el terrorismo
es negarle futuros reclutas a los militantes al reemplazar el odio y el
resentimiento con democracia y esperanza a lo largo y ancho del Medio
Oriente. Esto es difícil, y es un proyecto a largo plazo. Aun así, no hay
alternativa. Nuestro futuro y el futuro de esta región están entrelazados.
Si a lo largo y ancho del Medio Oriente se deja crecer la amargura, si los
países permanecen en miseria mientras los radicales revuelven el
resentimiento de millones, entonces esta parte del mundo será una fuente de
interminables conflictos y peligro cada vez mayor. en nuestra propia
generación y la que sigue.
Si a las personas de esa región se les permite escoger su propio destino y
avanzar por su propia energía y participar como hombres y mujeres libres,
entonces los extremistas serán marginados y el flujo del radicalismo
violento hacia el reto de mundo disminuirá y a fin de cuentas terminará. Al
apoyar la esperanza y libertad de otros, aseguraremos aun más nuestra
propia libertad.
Estados Unidos está tomando esta posición en maneras prácticas. Estamos
alentado a nuestros amigos en el Medio Oriente, incluido Egipto y Arabia
Saudita, a que tomen el camino a la reforma, que fortalezcan sus propias
sociedades en la lucha contra el terrorismo al respetar los derechos y las
preferencias de sus pueblos. Estamos hombro a hombro con disidentes y
exiliados contra los regímenes opresivos porque sabemos que los disidentes
de hoy serán los líderes democráticos del mañana. Estamos argumentando esto
a través de la diplomacia pública, afirmando de manera clara y segura
nuestra creencia en la autodeterminación, el imperio de la ley, la libertad
de culto y la igualdad de derechos de la mujer, creencias que son correctas
y verdaderas en todos las tierras y todas las culturas. (Aplausos).
Y a la vez que hacemos nuestra parte para confrontar el radicalismo,
sabemos que el trabajo más vital será realizado en el mismo mundo islámico.
Y este trabajo ha comenzado. Muchos intelectuales musulmanes han condenado
públicamente el terrorismo, a menudo citando el verso 32 del capítulo 5
del Corán, que afirma que matar a un ser humano inocente es matar a toda la
humanidad y salvar la vida de una persona es como salvar a toda la
humanidad.
Después de los ataques en Londres el 7 de julio, un imán en el Emirato
Árabe Unido declaró: "Quien sea que hace tal cosa no es musulmán, ni una
persona religiosa". Ha llegado el momento en el cual todo líder musulmán
responsable se una a denunciar la ideología que explota el Islam por fines
políticos y profana una noble fe.
Muchas personas de la fe musulmana están probando su compromiso a gran
riesgo personal. En todos los lugares que nos hemos enfrascado en la lucha
contra el extremismo, aliados musulmanes se han unido a la batalla,
convirtiéndose en compañeros en una causa vital. Tropas afganas están
combatiendo contra lo que queda del Talibán. Soldados iraquíes se están
sacrificando para vencer a Al Qaida en su propio país. Estos valientes
ciudadanos saben lo que está de por medio: la supervivencia de su propia
libertad, el futuro de su propia región, la justicia y humanidad de su
propia tradición, y nos sentimos orgullosos de estar al lado de ellos.
(Aplausos).
Con el alzamiento de un enemigo mortal y el despliegue de una lucha
ideológica global, nuestro tiempo en la historia será recordado por
desafíos nuevos y peligros sin precedente). Y sin embargo, la lucha a la
cual nos hemos unido es también la expresión actual de una batalla antigua
entre aquellos que ponen su fe en dictadores y aquellos que ponen su fe en
el pueblo. A través de la historia, los tiranos y aquellos que quieren
serlo siempre han afirmado que el asesinato es justificado para servir su
gran visión, y terminan marginando a las personas decentes en todo el
mundo. Los tiranos y aquellos que quieren serlo siempre han afirmado que
las sociedades regimentadas son fuertes y puras. hasta que esas sociedades
se derrumban en corrupción y podredumbre. Los tiranos y aquellos que
quieren serlo siempre han afirmado que los hombres y mujeres libres son
débiles y decadentes. hasta el día que los hombres y mujeres libres los
derrotan.
Nosotros no sabemos el rumbo que tomará nuestra lucha o los sacrificios que
pueden estar a nuestra espera. Sí sabemos, sin embargo, que la defensa de
la libertad vale nuestro sacrificio. Sí sabemos que el amor de la libertad
es la fuerza más poderosa de la historia. Sí sabemos la fuerza y el
carácter que nuestras tropas y las familias de los militares traen a la
lucha. Y sí sabemos que la causa de la libertad prevalecerá una vez más.
(Aplausos).
Estos son tiempos históricos. Es un tiempo vital para nuestra nación y para
el mundo. Deseo darles las gracias por su valentía y su sacrificio. Que
Dios bendiga a sus seres queridos. Que Dios los bendiga y continúe
bendiciendo a nuestro país. (Aplausos.)
END 12:20 P.M. EDT
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